viernes, 15 de septiembre de 2017

Productos de puericultura menos usados durante el primer año

Hace unas semanas publiqué un post donde os contaba cuales han sido los productos de puericultuas más usados durante el primer año de los gemelos.


Hoy en la misma línea quiero hablaros de los productos menos usados: 


Minicunas:  



Este es un producto que al principio se usa bastante, pero durante poco tiempo. Creo que con el dinero que cuestan no salen a cuento. Yo creo que ahora las compraría de segunda mano o la pediría prestada algún conocido.

En principio las compré porque mi casa es una vivienda con dos plantas. Así que pensé que las minicunas las tendría para el salón donde estamos de día y arriba en la habitación para la noche las cunas. ( En mi habitación hay espacio para dos cunas)

Dos semanas después de que nacieran mis hijos nos fuimos dos meses a la casa de verano. Y nos vinieron muy bien las minicunas, porque trasladar dos cunas hubiera sido un follón. Así que durante dos meses y medio las hemos usado muchísimo.

Pero cuando a finales de agosto llegamos a casa y las volví a poner en el salón a los pocos días dejaron de usarlas. De repente, ya no querían estar ahí y aunque los pusiera dormidos, al dejarles se despertaban.

Así que las dejamos de usar y pasamos a las hamaquitas

Calientabiberones:  

Lo compramos para calentar el agua para hacer los biberones y la verdad le costaba bastante.

Y mi madre me decía: "Caliéntala en un cazito que es como lo hacíamos antes y es más rápido" y yo no le hacía caso. 

Benditas madres, la voz de la experiencia.

Además si dejábamos en alguna ocasión un biberón ya preparado en la nevera y lo calentábamos con dicho artilugio, tocaba hacerlo dos veces porque no lo calentaba bien.


Aún así yo lo seguía utilizando. Hasta que un día se nos rompió
Y bendito día, dejé de usarlo y me di cuenta que me había quitado un peso de encima.


A partir de ese día le hice caso a mi madre, y fue mucho más cómodo y rápido.
Para las noches lo que hacía era dejarme el agua ya caliente en un termo, así si me levantaba de madrugada no tenía que ponerme a calentar agua y era muy rápido preparar el biberón.

Portachupetes: 


Cogí dos, uno para cada uno.
Uno iba incorporado en el bolso marternal y el otro lo cogí a parte.

Los primero días llevaba los dos colgando, pero me di cuenta que me cabían dos chupetes en el mismo así que uno dejé de usarlo.

Al tiempo, por comodidad siempre terminaba poniendo los chupetes dentro de uno de los compartimentos del bolso, así que dejé de usar el segundo también.

Es una cucada sí, pero tampoco es demasiado útil y al final solo son trastos y más trastos que vas acumulando.

Muy parecido está el portabiberones, no lo llegé a comprar, y menos mal.

Esterilizador de biberones: 

No lo compré, me lo dejaron prestado.
No llegué a usarlo.

Durante el embarazo, cuando ya tenía parte de biberones y chupetes en casa me puse a esterilizar. Mientras leía las instrucciones del esterilizador ya tenía parte de los artilugios esterilizados en una olla con agua hirviendo.

Así que decidí que con la olla era bastante práctico y me podía deshacer de un artilugio fácilmente, porque de repente la casa empieza a quedarse pequeña, así que de lo poco que te puedas deshacer bien está.

Yo soy muy práctica para este tipo de cosas, y no me van mucho los "cacharros de cocina" en general muy modernos. Soy más de lo de toda la vida.

Mochila de porteo: 

Sólo tenía una que me dejaron prestada, ya que al ser dos niños no sabía si las iba a usar mucho o como lo iba a hacer. Así que decidimos que veríamos y luego ya decidiríamos si comprábamos otra.

Pasaron los meses y no las echábamos de menos así que devolvimos la que nos prestaron y no la hemos llegado a usar.

Carrusel musical para cuna:  




Lo puse en la cuna nada más nacieron y lo quitamos cuando tenían unos 8 meses, pero la verdad, apenas le hicieron caso al aparatito en cuestión.

De relajarse y quedarse dormidos nada de nada. Cuando eran recién nacidos y hasta los siete meses más o menos se dormían en brazos y les acostábamos ya dormidos. 

Alguna vez lo intentamos pero lo veían como una distracción y no como algo con lo que quedarse dormidos.

Así que solo lo usé en contadas ocasiones. Alguna tarde que estaba en casa sola con ellos, los ponía en la cuna, les encendía el carrusel y se entretenían un momento mientras yo me duchaba, planchaba o recogía la ropa tendida.


O por las mañanas cuando se despertaban y tenía que bajar a la cocina a prepararles el biberón.
Pero vamos que con cualquier otro juguete también se hubieran entretenido.

Sobre los 8 meses, si alguna noche se despertaban unos segundos, veían el carrusel colgando y empezaban a darles patadas y los desvelaba así que fue cuando decidimos quitarlos.

Los puse a la venta en wallapop y uno de ellos ya lo vendí, me queda el otro.

Si volviera a tener un bebé desde luego que lo que nunca volvería a comprar sería este artilugio, porque con el dineral que vale, que no es que sean muy baratos precisamente y el poco uso que se le da, desde luego que no compensa.

¿Cuales han sido los productos más chorras que habéis comprado y no os han resultado nada útiles?

2 comentarios:

  1. Algo que compre y se quedó sin estrenar es el arnés de aprendizaje para andar, pensé que como mi marido y yo estamos fastidiados de la espalda le daríamos buen uso, pero al final, nada, nos pareció súper incómodo y ella necesitaba una mano a la que agarrarse

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    1. Es muy complicado acertar en ese tipo de productos con los niños. Yo para aprender a andar no he comprado nada por recomendación de la pediatra. Besos Carmen

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