jueves, 17 de agosto de 2017

Nuestro primer fin de semana sin niños

Después de 13 meses desde que nacieron mis hijos, he tenido por primera vez la necesidad de desconectar un poco y dejarlos con los abuelos para poder disfrutar de un tiempo de calidad en pareja y realizar planes que no se pueden hacer con niños.

A principios de verano, el plan era irnos los cuatro un fin de semana de cámping. Pero últimamente los niños aunque aún no andan están muy revoltosos, no quieren estar en brazos casi nunca y no paran ni un segundo, así que junto con mi cansancio acumulado decidimos que era hora de tomarnos un descanso y dejarlos una noche con los abuelos.

Por una parte no pude evitar sentirme un poco mal, pero luego lo pensé y era solo una noche, tampoco era tanto tiempo, además ellos en casa de mi madre están al aire libre, con piscina y tienen a mucha gente pendiente de ellos, por tanto iban a estar muy bien atendidos y se lo iban a pasar bien.

Así que nos decidimos y los dejamos.

En un principio pensamos en irnos fuera, pero finalmente optamos por hacer unos planes que teníamos pendientes de hacía tiempo (desde antes de quedarme embarazada) y como estaban cerca de casa no valía la pena irnos de hotel ni nada por el estilo.

Además después de tanto tiempo, solo el hecho de poder ir de cena para mí era todo un lujo.

Así que el sábado decidimos irnos a Navajas a hacer senderismo por el paraje del Salto de la Novia. Nos gusta mucho hacer senderismo y este plan se quedó pospuesto poco antes del embarazo.

Lo tenemos en la provincia de Castellón a unos 45 minutos de Burriana, en dirección a Teruel. Muy cerca de Segorbe.


 
Llegando al salto de la novia

Fuimos directamente al Salto de la Novia e hicimos senderismo por el paraje, pero también hay rutas en las que puedes salir desde Segorbe y llegar allí.


El salto de la Novia


Nuestro plan, como ya he dicho era hacer senderismo, pero cuando llegamos vimos que está acondicionado para que la gente pase el día allí en merenderos y se bañe en el río. Así que nos queda pendiente volver el año que viene con los peques y bañarnos, ya que nos quedamos con las ganas.

Vista desde la montaña de enfrente


Cuando terminamos nos fuimos a comer a un pueblo cercano llamado Sot de Ferrer, fuimos al típico asador de pueblo de montaña a comer carne a la brasa.


Después nos fuimos a casa, a descansar un poco y arreglarnos para irnos a cenar.

Puerto de Burriana

Fuimos a una Pizzeria en el Puerto de Burriana que está desde hace muchos años pero la han cambiado de sitio y remodelado hace poco, y decidimos ir allí. Por lo demás poco más que destacar, una pizzeria de lo más normal.

Al día siguiente, seguimos con esos planes que estaban pendientes de hacía bastante tiempo.
Fuimos a Villafamés, un pueblo también de montaña de la provincia de Castellón, a unos 20 minutos de la ciudad en dirección a Morella.

Tenemos la suerte de vivir en una provincia en la que tenemos muy cerca la playa de la montaña.
A mí si me preguntan lo típico de: ¿Eres de playa o de montaña? 
La verdad, no se que contestar porque me gustan los dos, tal vez últimamente me tira más la montaña porque la playa la tengo un poco más aburrida y la montaña me parece más aventurera.

Y siguiendo con lo que estamos:

Villafamés está considerado uno de los Pueblos más bonitos de España. 

Y no es para menos, hablar de él y mostraros todas las fotos que hicimos me daría para un post entero, pero como esta no es la finalidad os dejo unas pocas fotos y os recomiendo que lo visitéis si teneis la oportunidad.

El casco antiguo es una pasada, con sus calles y las fachadas de piedras.

Está muy encarado al turismo por lo que podréis encontrar bastantes terrazitas para tomar algo y comer. 
También hay varias  tiendas donde se pueden adquirir productos artesanos, como el vino cosechado en la comarca: "El Magnanimus"

Coincidió que estaban en  fiestas, y de ahí algunas calles decoradas con banderitas











En lo más alto del pueblo está el castillo, es del S.XII pero la torre central fue construida en las Guerras Carlistas





Luego nos fuimos a comer a Villarreal, pretendíamos ir a un restaurante donde nunca he estado y hablan muy bien de él; me fie de google y pensaba que estaría abierto, cosa que me extrañaba porque Villarreal en pleno agosto está bastante muerto, así que lo encontramos cerrado, al igual que casi todos los restaurantes del pueblo y terminamos comiendo en un chino. No todo tenía que salir perfecto...

Después nos fuimos ya a por lo peques, que los eché de menos mucho más de lo que pensaba, y me moría ya por verles.








No hay comentarios:

Publicar un comentario